Despojada de toda fuerza,
como Sansón sin su melena,así consumo mis días,
arrastrándome por las horas.
Ahora sólo quiero ser yo
y asumir todas las consecuencias,
sé que arrastro un carruaje,
oxidado, inservible y que sería
mejor dejarlo en un desguace,
pero es mi carruaje, mi vida...
Tengo que cambiar mis obsesiones
por paciencia, suavizar mis impulsos,
conocer mis carencias, se acabó fijar
metas sin ponerme en camino, se acabó
deprimirme por mi destino...
Ahora sólo quiero ser yo
y mis poemas, regalar a la hoja en blanco
mi verbo, mis palabras, mi salvación,
el único camino que conozco a la
inmortalidad,
son estos versos,
sé que me oculto tras ellos, sin embargo
es un velo transparente, por el que puedes
mirar a través, leer entre lineas...
y encontrarme.
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