Cuando le conocí
aquella tarde en le bar
ya sabía que era para mí
Era como un sueño
del que no quería despertar
Fue un asalto al corazón
sin ninguna posibilidad
Y ahora...
Te has convertido en mi cielo en la tierra,
en un deseo que me da vida,
en placer infinito cuando tus manos me rozan,
y aprietan mis pechos con fuerza,
Eres lo que más deseo...
Hazme un hueco en tu cuerpo,
tatúame tus caricias todas,
hazme sentir tus fuertes brazos mientras me besas...
Y seré todo miel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario